El suicidio puede ser considerado como un fenómeno multidimensional, resultado de una compleja interacción de factores biológicos, genéticos, psicológicos, sociológicos y ambientales. A nivel mundial, el suicidio es una de las causas de muerte más frecuentes. La conducta suicida no es una conducta aleatoria ya que desde las primeras descripciones científicas realizadas, se observó que al estar asociada a diversos factores, podía predecirse hasta cierto punto. Entre el 40 y 60 por ciento de las personas que cometen suicidio han consultado a un médico general en el mes anterior al suicidio, por lo cual, identificar, valorar y manejar a los pacientes suicidas es una tarea importante del médico en la atención primaria, quien juega un papel crucial en la prevención del suicidio.